Los almadraberos aspiran a lo que critican
En el sector pesquero ocurren disparates, como ocurren en los sectores agrícola, ganadero, energético…, etc., etc., etc. Hace años quedamos todos pasmados porque el famosísimo Mario Conde plantó ni recordamos cuántas hectáreas de olivar con el único propósito de recibir las ayudas de la PAC (UE), sin intención de aprovechar la producción de esos olivos. En el sector energético, estamos jartitos de ver que las licitaciones públicas de producción eólica o fotovoltaica se resuelven en favor de empresas que ni siquiera tienen capacidad productiva, compran esos derechos para luego revenderlos a compañías que sí se dedican a montar plantas y ponerlas en producción. En la pesca, en esto del atún rojo, el equivalente es la injusticia de asignar cuota de captura a empresas que hace años dejaron de pescar, y que lo único que hacen es vender su cuota a otras empresas que sí lo hacen.
A nosotros, no sabemos a ustedes, nos pasma, y nos parece una auténtica vergüenza. Eso no es economía real, no es economía productiva -generadora de bienes y servicios-, es pura especulación, que no genera ni riqueza real ni empleo, solo llena los bolsillos de unos pocos conseguidores.
Y en esto del atún, ¿por qué hay empresas improductivas que tienen asignadas cuota de captura? Porque existen unos derechos históricos consolidados. Esas empresas decidieron dejar de hacer las capturas pero mercaron con sus derechos, y al darles uso los han mantenido y los mantendrán indefinidamente, nadie -con capacidad de decisión- parece ponerlo en duda.
Es justa la queja de los almadraberos por esta situación. Las empresas jandeñas, que -como la almadraba de Barbate- en otro tiempo pescaban los atunes del derechos y del revés, han visto reducida su campaña en el tiempo, y no lo están más porque acuden a esos especuladores a comprarles sus toneladas permitidas para poder seguir trabajando.
Absolutamente lamentable, y no podemos estar más de acuerdo con los almadraberos en su queja. Y no porque sean ellos y sean de los nuestros, hemos puesto algunos otros ejemplos que no nos afectan directamente y que nos indignan por igual.
El aumento de las cuotas
Recientemente el ICCAT ha aprobado un importante aumento de las capturas de atún rojo para la Unión Europea, que ahora debe hacer el reparto por países, y luego estos por buques.
Las almadrabas, lógicamente, esperan y desean un aumento de su parte, y por ello alzan la voz. Pero no lo hacen amparándose en el absurdo desequilibrio que generan las empresas improductivas de su rama, sino sumándose a su causa, y es dicen que esperan que en el reparto final se tengan en cuenta los derechos históricos. ¿No es esto un sinsentido?
Respetar los derechos históricos es mantener el injusto estado actual, con empresas improductivas mercando con cuotas de capturas, de lo que las almadrabas han resultado tan perjudicadas. Entonces, ¿por qué suman a esta política tan nefasta?
Se suman porque su temor actual no es a quienes ya se comen su parte del pastel, sino porque temen que se sienten nuevos comensales a la mesa.
La debacle de la pesca artesanal
Ya hemos dado cuenta en esta web de la drástica reducción de la flota pesquera española -y barbateña- en los últimos 20 años (40 %). El alga invasora y la sobreabundancia de atunes en el estrecho -que esquilman el caladero- son los gravísimos problemas que los busques de pesca artesanal atraviesan en este momento. Los buques de cerco, esperan con ansia la resolución del Gobierno de España de si les subvencionan o no llevarlos al desguace. Esta es la situación, insostenibilidad total y desesperanza.
La solución a la pesca artesanal que temen las almadrabas
¿Cuál es la solución para los buques en peligro de extinción? Pescar atunes. Obvio. También ellos, que ven sus empresas y empleos gravemente amenazados, quieren tener su cuota de captura de atún rojo. Sin necesidad de adaptar sus barcos, tan solo el aparejo, son capaces de extraer el oro rojo de la mar.
Esta justa causa, que desde aquí ya hemos expuesto con anterioridad, también es una promesa del Gobierno de España, y a ella se han unido en los últimos días políticos locales de Barbate. Y ante ello las almadrabas reaccionan clamando por lo que tanto han sufrido, los derechos históricos.
Estamos orgullosísimos de la almadraba como forma de pesca histórica, sostenible y de técnica inteligentísima en permanente evolución, pero también queremos que coman otros y que haya vías de solución para detener la sangría del sector pesquero barbateño.

